Hay electrodomésticos que llevan un tiempo con nosotros y se hacen parte de nuestra rutina. Funcionan tan bien como el primer día pero algunas de sus partes se deteriora con mayor velocidad o se rompen. Se podría comprar uno nuevo o darle una segunda oportunidad fabricando el faltante.
Para esto se rediseñó la rejilla tomando como base la original que ya tenía secciones rotas. El modelo se imprimió con filamento PETg blanco, recomendado para estar en contacto con alimentos.